Tetuán es una de las ciudades más auténticas y culturales de Marruecos. Situada entre las montañas del Rif y el mar Mediterráneo, esta ciudad destaca por su arquitectura andalusí, sus calles blancas y su importante legado histórico. Conocida como “La Paloma Blanca”, Tetuán conserva una identidad única fruto de la mezcla entre las culturas marroquí, andalusí y española. Su medina fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1997 gracias a su excelente estado de conservación.
La ciudad se encuentra a unos 10-11 kilómetros del mar Mediterráneo y está muy cerca de algunas de las playas más populares del norte de Marruecos, como Martil, Cabo Negro y M’diq.

El principal atractivo turístico de la ciudad es su medina histórica. Sus callejuelas estrechas, casas encaladas, mercados tradicionales y talleres artesanales transportan al visitante a otra época. Es considerada una de las medinas más auténticas y mejor conservadas de Marruecos.
Situado en la Plaza Hassan II, el Palacio Real es uno de los edificios más emblemáticos de la ciudad. Aunque no puede visitarse por dentro, su impresionante fachada y la plaza que lo rodea merecen una parada obligatoria.
Esta histórica puerta es una de las entradas más conocidas de la medina. Desde aquí comienza uno de los recorridos más interesantes para descubrir el casco antiguo de Tetuán.
Construido durante el Protectorado Español, este barrio destaca por sus amplias avenidas, edificios de estilo colonial y plazas elegantes. Representa una parte importante de la historia moderna de la ciudad.
Ideal para quienes desean conocer la historia de la región, desde la época romana hasta la actualidad.
Uno de los lugares más animados de la ciudad. Es perfecta para pasear, tomar fotografías y disfrutar del ambiente local, especialmente al atardecer.
Tetuán disfruta de un clima mediterráneo suave durante gran parte del año. Los veranos son cálidos y secos, con temperaturas que suelen oscilar entre 28°C y 35°C. Los inviernos son templados, con temperaturas medias entre 10°C y 20°C. Gracias a su proximidad al mar, la ciudad mantiene un ambiente agradable incluso durante los meses más calurosos.
Uno de los grandes atractivos de Tetuán es su cercanía a la costa mediterránea.
Estas localidades costeras ofrecen amplias playas de arena, restaurantes frente al mar y actividades acuáticas durante la temporada de verano.
Tetuán combina historia, cultura, arquitectura y playas en un mismo destino. A diferencia de otras ciudades más turísticas de Marruecos, conserva una atmósfera auténtica y tranquila que permite descubrir el verdadero espíritu del norte del país. Su medina, declarada Patrimonio Mundial, sus influencias andalusíes y su proximidad al Mediterráneo convierten a Tetuán en una parada imprescindible para cualquier viajero que visite Marruecos.